ENTORNO DE DEMOSTRACIÓN·La verificación de identidad y de pago es simulada. Las operaciones, contratos y firmas que se hagan acá no tienen validez legal ni mueven dinero real.
El vendedor transfiere la titularidad a la plataforma. El comprador paga a la plataforma. Recién cuando las dos cosas están hechas, cada uno recibe lo suyo.
La plataforma figura con permisos mínimos: no puede eliminarlo, no puede quitarte a vos, no puede transferirlo a nadie.
Ninguno de los dos recibe nada del otro. Los dos tratan con la plataforma, y la plataforma responde ante los dos.
Cada permiso que pide se comprueba desde tu propia cuenta, en la interfaz de Google o la de tu registrador.
La titularidad no se mueve. La plataforma figura con permisos mínimos y el canal sigue a tu nombre.
Tampoco se mueve. El precio se negocia con el canal todavía a tu nombre.
Sigue sin moverse. El contrato compromete a las personas, no a la titularidad.
Con el precio cerrado, el contrato firmado y el dinero del comprador ya retenido. Es el único momento del recorrido en que cambia de nombre.
El comprador queda como titular y vos cobrás. El dinero estaba retenido desde antes.
Publicar no cuesta nada. La comisión se cobra solo si la operación se cierra.
Los datos que identifican al activo se muestran solo bajo NDA.
Los plazos dependen de dónde vive el activo: un canal de YouTube y un dominio tienen reglas distintas, y las impone su plataforma, no nosotros. Están en la ficha de cada activo.